Jericoacoara
Si hablamos de Brasil, nos topamos con un lugar exótico lleno de aventura dónde el baile forma parte del ritmo diario y de la vida, como un país paradisiaco lleno de alegría, de baile, de mujeres y de naturaleza; es ahí dónde nace Jericoacoara que es un lugar, no solo una playa turística llena de visitantes, sino un lugar pleno para visitar y pasarla bien, pues brinda la libertad de los lugares mágicos que han sido bendecidos por la belleza y por la energía astral de la vida, dónde se recobra la paz, dónde se pasan los días llenos de gozo.
Nació como una pequeña villa para pescadores, con calles rusticas que forman veredas solamente, donde la gente siente la cercanía y el calor humano, la luz eléctrica apenas cubre algunas de las zonas más populares pero la luna cubre todo el ancho de ese gran mundo. Justo para una vida sin ataduras, sin horarios, sin reglas establecidas por la economía, sino reglas establecidas por la vida.
Este sitio se encuentra en el estado de Cearà, a 305 km de Fortaleza, la capital. Jericoacoara es una zona de dunas que esconden una playa hermosa, quizá lo paradisiaco lo tiene por la dificultad para llegar, teniendo que tomar el viaje con vehículos de buena fuerza para sobresalir de las dunas. Sin embargo, tiene un relieve rico y variado, contando a su paso con hermosas y gigantescas dunas, hasta lagunas de agua cristalina que como espejos reciben y reflejan el sol, como el cristalino de los ojos; se pueden observar manglares y un gran numero de cocotales y por supuesto, playas con aguas tranquilas, dejando de lado zonas de playas llenas de olas y otras rocosas y que forman cavernas por donde el agua comienza su viaje.
strong>Que hacer en Jericoacoara?
Sin duda, una de las cosas más emocionantes está en plantarse un sinfín de actividades a realizar, que van desde el más tranquilo descanso hasta la más agotadora y aventurera experiencia. Todas estas formas son ideales para quienes buscan un rato de relajación y quieren echar fuera el estrés de la ciudad. Por ello, una buena actividad es caminar por la arena y sentir como se acomoda en los pies, tan suave y blanca con el agua espumosa que se torna tranquila y transparente, no por nada es considerada una de las diez playas más hermosas del mundo. También pueden aventurarse a los paseos en buggye y convivir con el mar más íntimamente, practicar el kitesurf o windsurf pues hay partes donde el viento lo hace posible y es una de las actividades favoritas de algunos turistas.
Para pasar buenos ratos en Jericoacoara, es recomendable estar consciente de que el traslado es un tanto complicado, pues no se trata de un lugar muy lujoso, sino su estilo rustico lo hace ideal para el descanso y la aventura. Por ello, ir por lo menos una semana para poder disfrutar y conocer el sitio es indispensable.
Se pueden realizar excursiones guiadas, por ejemplo, visitar el área de protección ambiental, donde podrás encontrar lo que es su mayor tesoro, la playa Jericoacoara, mostrando alrededor dunas de hasta 30 metros de altura, hermosas playas azuladas y color esmeralda, campos y el Serrote, un hermoso afloramiento rocoso que forma parte del atractivo visual del lugar y esconde entre ella, buena diversidad de fauna y flora marina. Es posible observar el vuelo de diversas especies de aves que forman sus parvadas en el cielo, avisando la llegada de nuevos turistas y acomodándose en su aposentos para poder ser observadas como sabiéndose parte del atractivo.

Se puede caminar por lo que se llama Pedra Furada, que es una zona para realizar caminatas las cuales se hacen en marea baja, a la orilla de la playa, hasta llegar a una formación de roca donde se encuentra un agujero que es atravesado por lo rayos del sol en el mes de Julio.
Otro hermoso paseo es en Buggy que llega hasta Nova Tatajuba. Una pequeña aldea de pescadores que es también una parte que vale la pena visitar. El buggy recorre las playas atravesando el río Guriù y dejando a su paso formaciones de arena y pozas que son aptas para la natación y el baño hasta culminar por un bar rustico que se encuentra a la orilla del mar, donde se sirven bebidas y deliciosos apetitivos propios de la región.
Jijoca de Jericoacoara, es un sitio donde se encuentra la laguna Azul y la laguna Paraíso, en este sitio se practican los deportes de vela, pues los vientos son fuertes y constantes, para llegar a el, se tiene que tomar un buggye o bien un vehículo 4X4 que se toman desde Jericoacoara. Esta laguna tiene partes buenas para el nado y el baño y zonas ideales para realizar actividades como el snorkel por sus aguas cristalinas. Se pueden hacer paseos con Kayak.
Dónde quedarse:
En realidad, a pesar de que se trata de una parte muy rustica, un área natural protegida donde los permisos de construcción son inusuales, existen un hotel de lujo llamado Mosquito Blue, es el más grande, sin embargo, existen otros alojamientos de buena calidad pero menos sofisticados, como algunas chozas o cabañas.+
Gastronomía:
Cuenta con variedad de opciones gastronómicas, que van desde los mariscos hasta comidas más diferentes como la pizza con horno a la leña y otras más.
Vida nocturna:
Su vida nocturna es apasionante, así lo hace la gente y así es el sitio en sí; por ello, existen bares que ofrecen bebidas distintas y también restaurantes para ricas cenas contando con menús nacionales e internacionales.
Para los que desean trasnocharse, existen bares que cierran hasta la madrugada donde se puede bailar y observar el baile típico de forrò.
Por último, a quienes viajen deben llevar un protector solar, linterna, dinero en efectivo, repelente de mosquitos. Recordar que hay algunos locales que aceptan tarjeta pero no todos y no existen cajeros automáticos ni bancos.
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